" “Partido Socialista”: 2008
Nuestro Foro
 

domingo, 23 de marzo de 2008

Conservar Su Proyecto Ideológico




El Socialismo Debe Conservar Su Proyecto Ideológico, De Progreso Y Solidaridad Y A Través De Su Independencia Y Coherencia.-

Los 111 años de historia de nuestra organización política son la evocación de una historia que nos enorgullece, desde Juan B. Justo, Alicia Moreau y Alfredo Palacios hasta Guillermo Estévez Boero y Alfredo Bravo, toda una generación de socialistas que nos transmitieron con su ejemplo los ideales de igualdad, libertad y solidaridad. Pero sabemos que, pese a todo el acervo histórico que tenemos detrás, es mucho más importante lo que tenemos por delante.
El Partido Socialista es una organización política conformada por hombres y mujeres que luchan contra todo tipo de explotación, aspirando a transformar la sociedad para convertirla en una sociedad libre, igualitaria, solidaria y justa que lucha por el progreso social de nuestro pueblo.
Desde el momento mismo de su nacimiento, el Partido Socialista centró su accionar en el perfeccionamiento de la democracia y en la defensa de los intereses de los trabajadores y demás sectores postergados de la sociedad, aportando a la política argentina una práctica política coherente fundada en la honestidad del “manos limpias y unas cortas” de Juan B. Justo y en la lucha irrenunciable por la igualdad de Alfredo Palacios.
A 111 años de distancia de aquel congreso constituyente donde nacía la primera organización política moderna de la Argentina, decidida a representar a la nueva clase que emergía de las entrañas del sistema capitalista, a preparar su emancipación del yugo explotador y a fundar un nuevo orden económico y social, el PS vuelve a recuperar lo mejor de nuestras tradiciones y, al mismo tiempo, a responder al surgimiento de nuevas demandas y nuevos actores con un programa renovado y una acción consecuente capaces de impulsar la profunda transformación que el país necesita.
Los valores de justicia, libertad, igualdad y solidaridad han sido, son y serán en este sentido las banderas irrenunciables a lo largo de toda la historia. Estos valores y principios socialistas han sido capaces de mantener su vigencia y su capacidad transformadora de la sociedad, porque en cada etapa histórica han sido siempre unidos a las necesidades, a las demandas y aspiraciones ciudadanas, especialmente de los sectores sociales más desfavorecidos.
El mundo indudablemente ha cambiado, y por ello estamos obligados a dar una respuesta a esos cambios si queremos ser nosotros mismos un factor de cambio en nuestra sociedad. Debemos actualizar nuestros principios esenciales e irrenunciables a las nuevas realidades de la sociedad actual y, también, dotarnos de una estructura organizativa moderna capaz de multiplicar la fuerza de nuestro Partido, en una labor continua de expansión y presencia social, para que nuestro proyecto político asuma las demandas de los ciudadanos, sea compartida por muchos y se convierta en referente de cambio para la mayoría social.
Los socialistas somos herederos de una tradición centenaria de socialismo democrático. En esa larga historia ha cambiado la sociedad y nosotros hemos cambiado con ella. Hoy tenemos que cambiar las banderas y reivindicaciones históricas de la izquierda –libertad, igualdad, solidaridad, justicia social- con las realidades del nuevo siglo. Los socialistas reafirmamos nuestros valores de siempre. Pero los nuevos problemas exigen respuestas nuevas.
Debemos proponer un pensamiento renovado para una sociedad en transformación. Tenemos la responsabilidad de encarnar un nuevo proyecto político para la nueva sociedad de principios del siglo XXI. Un proyecto reconocido y realizable para la Argentina de hoy.
Pero debemos tener cuidado: una cosa es renovarse para adaptarse a las nuevas circunstancias del mundo, que cambian aceleradamente, y otra es la transformación ideológica para dejar de ser lo que representamos, es decir, la opción del progreso y del cambio.
No debemos dejarnos atraer por el pragmatismo, carente de valores. Tampoco nos tenemos que dejar confundir por quienes predican el fin de las ideologías. O por aquellos que buscan sumar al socialismo para legitimar proyectos hegemónicos. El socialismo debe conservar su proyecto ideológico, de progreso y solidaridad y a través de su independencia y coherencia, combatir la homogenización de las ofertas políticas.
Una Democracia A Través De La Participación Activa De Los Ciudadanos
Entramos en el siglo XXI con la proclamación reiterada del triunfo de la democracia, pero con la constatación de las dificultades crecientes para cumplir sus principios. En este sentido, los socialistas debemos bregar por una democracia que no solo restablezca y refuerce el papel de sus instituciones representativas; sino que también implemente mecanismos de intervención directa de la sociedad. Una democracia que amplíe sus fronteras a través de la participación activa de los ciudadanos. Una democracia progresista y solidaria. Una democracia de calidad, exigente y transparente. Una democracia paritaria que incorpore definitivamente a las mujeres.
La sociedad que concebimos los socialistas debe ser intolerante con las desigualdades. El eje que ha caracterizado al pensamiento socialista, junto con el de la libertad, ha sido en este sentido la pasión por la igualdad. Por ello, tenemos la convicción de que no habrá nueva política en Argentina sin una distribución más equitativa de la riqueza nacional.
Los socialistas creemos además en el papel del Estado para garantizar una base consistente de ciudadanía, promoviendo la igualdad. De allí que concebimos el poder no como una finalidad sino como un instrumento activo para transformar la sociedad, procurando la máxima igualdad ciudadana.
Creemos En Una Ciudadanía Activa. Por ello, entendemos que las respuestas a los nuevos retos que la realidad nos plantea, han de constituirse con la activa participación de los ciudadanos a través de una democracia cada vez de mayor calidad. Y la democracia de mayor calidad sólo puede conseguirse mediante una participación más activa, directa y numerosa de los ciudadanos y ciudadanas, por medio del establecimiento de nuevos instrumentos de democracia directa.
La Idea De Participación Siempre Ha Generado Resistencia en algunos sectores del poder, que procuran sustituir el diálogo y la participación por el clientelismo y el asistencialismo. Por el contrario quienes somos partidarios de una verdadera democracia participativa, como forma de participación activa y continuada de la sociedad en los asuntos públicos, creemos que esa participación promueve la educación cívica y los principios éticos, facilita la gobernabilidad e incrementa la transparencia y, por todo ello, la salud del sistema político.
Por Ello Desde El Socialismo Debemos Luchar Para Extender La Idea De Que La Participación Ciudadana Puede, Y Debe, Ir Mucho Más Allá Del Voto En Las Urnas.
Los socialistas no podemos conformarnos con una democracia mínima. Sabemos que, en primer lugar, la democracia consiste en un conjunto de reglas, que valoramos extraordinariamente. Pero entendemos que la democracia no es sólo un procedimiento, sino una ambición ética y una pasión cívica por la igualdad y la libertad.
Queremos Hacer Que Progrese La Cooperación, el diálogo y la responsabilidad compartida, La política sin crispación, el respeto mutuo, y el de todos y todas a las mismas reglas. Para ello, los socialistas practicamos y defendemos una oposición constructiva, responsable y programática. Aquella que, desde la crética y la exigencia, sea útil para los argentinos.
Con nuestra forma de hacer oposición queremos adelantar la forma en que aspiramos a gobernar: sin arrogancias ni hegemonías, poniendo en primer plano a los ciudadanos, dialogando y sabiendo siempre escuchar.
Un gobierno que quiere controlar la opinión pública y que rechaza cualquier crítica no ha comprendido evidentemente la lógica de la política democrática. Un gobierno con vocación hegemónica, que impone sus opciones sin deliberación, esta profundizando la apatía y el desinterés en la política, promoviendo la idea de que la única participación posible es a través del voto.
Los socialistas miramos al futuro con optimismo, ya que creemos en la ciudadanía y en la capacidad transformadora de la democracia. Para ello, hemos de ser el partido que concite la confianza y sirva de referencia a los ciudadanos que aspiran a una profundización democrática y a una extensión de los derechos y libertades. Hemos de ser el partido que busque permanentemente ampliar en la sociedad argentina los espacios de igualdad y de libertad.
Queremos un partido abierto y transparente, responsable ante la sociedad, en relación directa con los ciudadanos, receptor de sus aspiraciones, y conocedor de sus necesidades.
Reivindicamos El Papel De La Política Al Servicio Del Cambio que sea capaz de recuperar el ámbito público, que afirme convicciones y promueva el debate de ideas.
Hace un siglo se creía que el progreso era inevitable. La historia reciente parece desmentirlo a menudo. Pero el futuro no ésta escrito, tenemos la convicción de que el hombre es artífice de su propio destino. Por ello, es nuestra tarea, y la de las generaciones que nos sigan, crear un mundo en el que la libertad, la igualdad y la solidaridad sean la norma.
Una organización surgida en el siglo XIX se adentra así en el siglo XXI con la misma vocación que la ha caracterizado a lo largo de toda su historia, para protagonizar el nuevo siglo y renovar sus propuestas en su continua tarea de transformación de la sociedad.
El partido Socialista nunca ha sido un fin en sí mismo, sino un instrumento al servicio de la sociedad cuya razón de ser estriba en realizar adecuadamente su función social, detectando las preocupaciones que afectan a la ciudadanía y aportando soluciones a las mismas, sobre la base de los principios de libertad, igualdad, solidaridad y justicia social.
Una organización política como la nuestra se debe a la sociedad y, muy especialmente a aquellos sectores de ésta que desean que sea más libre, justa y solidaria. El motivo de la existencia del Partido Socialista es el cumplimiento de las políticas que propugna, Y para cumplir con ese objetivo contamos con el firme y decidido compromiso de toda la militancia, el mejor activo del Partido Socialista.
Somos Un Partido De Progreso Al Servicio De La Ciudadanía, Abierto A La Participación. Somos un partido transparente. Un partido que cree y practica otra forma de hacer política: la que es participativa, la que es próxima a los ciudadanos y las ciudadanas, sensible a sus problemas y aspiraciones de cambio.
Queremos hacer viables los sueños y esperanzas de aquellos ciudadanos y ciudadanas que desean un futuro distinto, un futuro mejor. Y para ello, el gran reto de esta nueva etapa es enriquecer ese proyecto político a través de la participación, abrirlo a la sociedad, sumar más voluntades y aumentar el compromiso de más ciudadanas con el proyecto de cambio y con los valores y principios que encarga una organización ya más que centenaria.
De Esta Forma, La Misión Estratégica Del Partido Socialista Es Unir A Todas Las Fuerzas Sociales Y Políticas De Centro-Izquierda en un espacio alternativo al oficialismo y alejado de la derecha, que nos permita desarrollar íntegramente al país y profundizar la democracia en todos sus fretes, económico, social y político, nacional e internacional.
Somos un partido que ha estado en las instituciones, en la oposición, y en la calle, y que en todos los momentos de su historia y en todos los lugares no ha dejado nunca de luchar por la libertad y la igualdad. Por ello, creemos que el Partido Socialista está a ala altura de este gran desafío histórico.Por eso, los invitamos a seguir recorriendo juntos el camino hacia una Argentina con más igualdad, libertad, solidaridad y justicia social.